

AC/DC deja caer que hará un “anuncio emocionante! el próximo martes.
La mítica banda anglo-australiana de hard rock ha lanzado un website especial, ACDCbacktracks.com, con una cuenta atrás hasta que llegue ese “anuncio emocionante” que tendrá lugar el próximo 29 de septiembre.
http://www.acdcbacktracks.com/es/home
(supongo yo que será el lanzamiento de algún DVD de la última gira, o a lo mejor es que la van a repetir porque ésta no les salíó del todo bien, a saber …….)
No me digais que no es emocionante…..

Si han conseguido sacaros en un video del futuro. Sois igualitos que ahora, ja ja ja
La legendaria banda de rock duro AC/DC sacudió hoy al público lisboeta en un apabullante concierto de miles de vatios de luz y sonido con el que presentaron su más reciente trabajo, “Black Ice” (Hielo negro).
Cañonazos, llamaradas, fuegos artificiales y campanadas hicieron temblar a las cerca de 50.000 gargantas que se dieron cita en el estadio José Alvalade de la capital lusa, donde los fans se entregaron al quinteto liderado por el incombustible Angus Young.
Los años pasan pero la contundente guitarra del bullicioso Young y la voz cortante de Brian Johnson siguen en plena forma, como se comprobó en una actuación donde volvieron a demostrar que seguir fieles a sí mismos es la clave para el éxito.
Después de tres décadas, su genuino estilo -riffs, batería pesada y voz desgarrada- sigue cautivando a sus incondicionales, que agradecen la honestidad de los directos y corean las canciones como si de auténticos himnos se tratasen.
La épica noche arrancó con la proyección de un emocionante vídeo de animación que dio paso al grupo, que irrumpió intercalando temas nuevos, como “Big Jack”, con otros clásicos.
El aplastante “Thunderstruck”, “Shoot to thrill” y un vibrante “You Shook Me All Night Long” abrieron el aperitivo de los espíritus más rockeros.
La teatralidad de la puesta en escena, uno de los grandes atractivos de la velada, estuvo presente en el exitoso “Hell’s bell”, con el que Johnson se colgó de una gigantesca campana que apareció en el escenario, y en “For Those About to Rock We Salute You”, cuyo epílogo fue una brutal serie de cañonazos.
Los grandes éxitos de antaño quedaron para el final, como “Back in Black”, la explosiva “TNT” y “Highway to hell”, tema que arrancó la más cerrada ovación del concierto.
Capítulo aparte merece Angus Young, quien enfundado en su gamberro uniforme escolar, deleitó a los asistentes con varios solos de guitarra e incluso se atrevió a hacer un striptease bajo los acordes blues de “She’s got the jack”.
La banda, que lleva desde el pasado 18 de febrero embarcada en una inmensa gira por Europa, salió del José Alvalada entre vítores y ahora espera reeditar el mismo éxito en Madrid, el próximo 5 de junio.
Fuente: ADN
(En este video se ven las “apreturas” si es así, no vamos mal)
Los británicos, tan aficionados a las tesis incontestables, han desarrollado la teoría de que AC/DC es una banda para tiempos de crisis. La demostración: a lo largo de 35 años de carrera los australianos han sido número uno en Reino Unido tres veces: en 1980, con la inflación en el 20% y dos millones de parados; en 1990, al borde de la recesión, y en 2008, con su último disco Black ice, en la peor crisis económica mundial en décadas. La explicación es que en tiempos de incertidumbre la gente vuelve a los sonidos básicos y sencillos. Algo conocido que les dé seguridad. Y el rock and roll jamás ha dado un grupo tan sencillo como AC/DC. Su líder, Angus Young, lleva desde el principio vistiendo de colegial. Y sus discos apenas han cambiado de sonido. Como decía el crítico de The Guardian Alexis Petridis “AC/DC sólo tienen una canción, pero ¡qué canción!”. Algo de razón deben de tener porque, aunque en España siempre han contado con una legión de apasionados fieles, lo de este año rompe todas las previsiones: el 2 de abril reventaron el Palacio de Deportes y dos meses después, el 5 de junio, llenarán el Vicente Calderón. Es la banda que hay que ver. El concierto en el que hay que estar para fans acérrimos, gente a la que le gustaban sin más y esa pléyade de advenedizos que se apuntan a un bombardeo con tal de poder decir “yo estuve allí”.